FAQ

Pedaleo Electrizante

Las bicicletas eléctricas reúnen la perfección de la bicicleta como vehículo sencillo y eficaz y la ayuda suplementaria que supone el motor para que el esfuerzo sea más llevadero. Desde luego no son un esnobismo ni una excentricidad, como lo demuestra el hecho de que, especialmente en Centroeuropa, son ya una solución de transporte  personal en ciudades saturadas : es un vehículo barato, de muy bajo mantenimiento, ecológico y, gracias al motor, idóneo para personas cuya capacidad deportiva jamás las hubiera animado a circular en bicicleta. Por otro lado, también existen las de versión deportiva (BTT), especialmente destinadas para aquellos que quieren hacer el mismo deporte y esfuerzo que con una bicicleta standard, pero quieren llegar más lejos, subir rampas que no hubiesen nunca imaginado o descubrir nuevos caminos y rutas mucho más largas.

Existe una legislación europea que establece condiciones para que una bicicleta eléctrica siga siendo considerada bici : el motor no debe superar una potencia límite de 250W, la asistencia al pedaleo se produce hasta que se alcanza una velocidad de 25Km/h (a partir de ahí el empuje se desconecta automáticamente y el ciclista pedalea sin ayuda) y el sistema sólo funciona mientras se da a los pedales, o sea que no cuenta con ningún tipo de acelerador. Existen bicicletas motorizadas que no cumplen estas condiciones y llegan a alcanzar velocidades de 45Km/h, pero en este caso deben estar matriculadas y contar con un seguro, como ciclomotor. Las que si las cumplen son consideradas bicicletas a todos los efectos : no requieren carnet de conducir ni documentación y pueden circular por los carriles bici y las calles donde se autoriza el paso de bicicletas. En la práctica, una bicicleta eléctrica es, más correctamente, una bicicleta de pedaleo asistido y la sensación que tiene el usuario es como si algo o alguien le empujara mientras circula. O sea que el esfuerzo es mucho más llevadero, es posible desplazarse en la bicicleta sin sudar y no hay cuestas insalvables. Eso en cuanto a un uso urbano y práctico. Pero como dijimos antes, tienen también una vertiente deportiva que las convierte en máquinas muy adecuadas para adelgazar y ponerse en forma. Al ser el esfuerzo más suave, es posible alargarlo desde el primer día y, como el corazón trabaja con más tranquilidad, la recuperación de ese esfuerzo es más rápida. Es decir, que una persona sin entrenamiento sufrirá mucho menos en una bici eléctrica, podrá ir más lejos y sentirse menos cansada que en una bicicleta tradicional. Convertido ese ejercicio tranquilo en rutina, la mejora física acaba siendo mucho más rápida con la bicicleta eléctrica que con una normal.

¿Como escoger la bicicleta? ¿Que requisitos debe cumplir? ?Que características debe tener? Por ejemplo, en cuanto a la autonomía de cada bici, esta depende del rendimiento que el usuario sepa sacar de ella a partir de su facilidad de pedaleo, de su entrenamiento, de su comprensión de cómo funciona… incluso una misma bicicleta irá más o menos lejos en función de cada ciclista que la lleve. Lo fundamental es elegir la bicicleta eléctrica en función del uso que se le va a dar, lo mismo que si se tratara de una bici normal. Hay también que valorar el servicio posventa y la presencia histórica de la marca, pues, siendo un mercado novedoso, aparecen a menudo proveedores no cualificados que venden un producto que desconocen.

El usuario de la bicicleta eléctrica acaba siendo muy fiel a este vehículo y raramente vuelve atrás, pues encuentra la solución ideal para sus necesidades de movilidad diaria a un coste menor que el transporte público, un uso muy flexible y, sobre todo, una sensación muy relajante y saludable. La gente suele decir que es más feliz gracias a la bicicleta eléctrica. Además, también están los que aprovechan las ventajas de su entorno, como ciclistas deportivos que a partir de cierta edad sufren más de la cuenta para seguir el ritmo de la peña ciclista de a que forman parte. Para ellos y para los que, por ejemplo, suelen andar en bicicleta con sus hijos adolescentes y en plena forma, la bicicleta eléctrica, en la que de todas formas también hay que pedalear, acaba siendo la mejor, a veces única solución.

Consejos para aumentar la autonomía :

  • Las mejores baterías son las de litio ya que resisten muchas recargas
  • Casi ninguna marca opta por sistemas de recarga que aprovechen las pendientes, la efectividad es mínima y además introducen una fricción desaconsejable para el motor.
  • Las arrancadas y frenadas continuas consumen más batería
  • Neumáticos debidamente inflados
  • Frenos bien ajustados sin roces
  • Cambio bien ajustado y con tensión óptima
  • Realizar una descarga completa una vez al mes
  • Elegir el nivel de asistencia del motor y el cambio de marchas en función de lo que sea capaz de pedalear el ciclista

Fuente : La Vanguardia

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